martes, 24 de mayo de 2016

Capítulo segundo (2 de 3) Tras la sombra del pasado. Parte I La huida.

[...] Clara se presentó y tras estrechar las manos, se besaron en ambas mejillas tal y como ella le vio saludar a su amiga. En ese momento, el resto del grupo caminaba hacia ellos. Fred se encargó de presentarlos.
- A Susana ya la conoces, no te dejes guiar por la primera impresión, ella sabe ser más borde aún si se lo propone - la aludida lanzó un mohín burlón a Fred y saludó a Clara con una leve inclinación de cabeza y una sonrisa sincera. Fred continuó con la presentación - Éste es Juan, a veces dice cosas sin sentido y frases sacadas de las películas, pero es que le encanta el anime y todo lo que sea considerado "friki"
- ¡Y a mucha honra! - contestó el recién presentado.
- Éste es "Machi" y también te pido que no lo tomes demasiado en serio - Fred señaló a último y habló con un tono de advertencia - Pronto sabrás el por qué. Sobre todo debes saber que es terriblemente sincero y que puede decir las cosas sin importar los sentimientos de los demás, no lo hace para hacer daño, simplemente es que no puede evitar ser así. Faltaría por presentarte a Ana, es mi mejor amiga pero ella no sabe lo que son unos exámenes de recuperación. Las aprueba todas y con nota, por eso no ha venido hoy.
- Es que mi Princesa es todo cerebro e ingenio - dijo "Machi" con orgullo - No hay nadie como ella, es simplemente... perfecta.
- ¿Ana es tu novia? - preguntó Clara con curiosidad, pero se dio cuenta que había metido la pata porque Fred negó con la cabeza enérgicamente, con el ceño fruncido y bastante molesto.
-¿"Machi" con Ana? ¡Ni de coña! - Es que todos nos conocemos desde muy pequeños y éste siempre la llamó así. Y ahora que lo pienso, ¿qué haces tu aquí "Machi"? Que yo sepa, tampoco tienes exámenes que recuperar.
- ¿A qué crees tú que he venido? - Contestó el aludido sonriendo con malicia - Hoy es un buen día para ofrecer mi desinteresado hombro para desahogar las penas por los malos resultados.
- ¿Desinteresado? Y una mierd... - Susana rió a carcajadas.
- Tch, tch, tch. No seas tan mal hablada Muñeca, que te desluces.
- ¿Y a ti qué más te da? No te pongas en plan corrector porque así no te aguanto.
- Me da porque no te pega ese vocabulario - "Machi" le pellizcó la barbilla con suavidad y le dio un leve beso en los labios - Mejor usa esa boquita para esto. Se te da mejor.
- ¿Y si nos vamos a tomar algo? - comentó Juan sonriendo ampliamente al ver fastidio de su amigo por interrumpirle - Hace bastante calor.
- Pues sí que hace calor - Susana rechazó un segundo beso de "Machi" sonriendo con malicia - Para unos más que para otros.

Decidieron ir a una heladería para conocerse un poco mejor. Al parecer, han crecido juntos y para mayor sorpresa, todos excepto "Machi", vivían en la misma urbanización donde Clara se acaba de mudar. Así que, además de compañeros de instituto, también serian vecinos. Eso le entusiasmó enormemente y le fue imposible ocultar su emoción.
Estaba contenta por haber hecho amigos, sentía que estaba sentada en una nube. Llegó el turno de Clara para darse a conocer un poco más, era el momento de poner en pie la coartada que Jesse había elaborado y que ella había memorizado hasta tal punto, que ya la sentía como verdadera.
Contó que su padre era empresario y por motivos de trabajo se había tenido que trasladar a Inglaterra con su nueva esposa. Ella y la nueva mujer de su padre no se llevaban bien y como tampoco se adaptaba a su vida allí, su padre accedió a que se trasladase aquí bajo la tutela de su primo, que en ese momento estaba en Londres con su padre ultimando el papeleo de la tutela. Pero en unos días, su primo estará en Sevilla y podrá presentarle oficialmente. El único detalle real que había en la coartada era que no tenía madre.

Todos parecían entusiasmados con su historia y sentían un poco de envidia. ¿Qué adolescente no desearía vivir sólo, a costa de los padres y sin ser molestados? "Machi" no intervenía en la conversación. La miró en silencio en todo momento, sin perder detalle de sus gestos y miradas evasivas, como si quisiera escudriñar en su interior. Eso la incomodó un poco y Clara desvió la mirada con rapidez para dejarla fija en su helado. "Machi" sonrió casi imperceptible mientras buscaba su tabaco en la mochila.
- ¡Menuda película tienes montado chiquilla! Parece un guión barato de serie B pero teñido de rosa - buscó en vano la mirada de Clara que se había tensado tras oír sus palabras, una rápida mirada a los demás, le bastó para saber que sólo él había notado su zozobra.
- Te dije que no le tomases en serio - Fred susurró a Clara en el oído - Ya te avisé que no sabe decir las cosas sin parecer soberbio o hiriente.
Juan miró a su amigo con un gesto de advertencia. Susana, como parecía ser habitual en ella, se mantuvo indiferente. "Machi" se encendió un cigarrillo y tras exhalar el humo, se dirigió a Clara con aire burlón.
- Tranquila chica, es mi forma de decir que tienes una vida envidiable. ¡Uf! lo que daría yo por tener a mis padres lejos, me conformaría con tener a mi hermano lejos.
- Ya le tienes lejos, está estudiando en Madrid - contestó Juan.
- No es lo suficientemente lejos, aún sabe volver a casa por vacaciones. Prefiero una vida como la de Clarita. La mía tiene más imperfecciones - "Machi" comenzó a numerar con los dedos - Mis padres idolatran a mi hermano "el perfecto", a mí me miran siempre como si se preguntaran en qué han fallado. Sé que la chica perfecta para mí no existe y me conformo con lo que pillo. En resumen, que mi vida es un asco.
- ¿Qué dices? - rió Fred - Tú eres como Susana, hacéis lo que os da la gana y cuando queréis. Los dos tenéis más libertades de las que quisiéramos tener los demás.
-¡Nah! Puede ser, pero ya saben lo que dicen Mimosín - "Machi" lanzó un guiño confidente a Clara - Nunca llueve al gusto de todos, siempre hay lagunas que nos gustaría rellenar.

Clara sonrió y se sintió más aliviada. Al principio le dio la impresión que "Machi" habló con segundas, pero al ver cómo los demás se tomaron el comentario en broma, comprendió la advertencia de Fred de no tomarle en serio. Aún así, esa forma de mirar tan directa que tenía, la incomodaba bastante y no podía evitar sentir que la estaba analizando. Aunque también puede ser sugestión de ella por tener que velar por su nueva identidad.
-¡Tengo más hambre que el perro de un ciego! - exclamó Juan mientras se desperezaba ruidosamente - ¿Quién se apunta a ir a la pizzería para celebrar el fin de los exámenes?
-¿Te apuntas Clara?- pregunto Fred con un ligero tono de súplica.
Ella aceptó encantada, se sentía muy a gusto con ellos y le hacía mucha ilusión, a fin de cuentas, los únicos planes que tenía era quedarse en casa e intentar no volverse loca mientras esperaba noticias de su primo. Así el tiempo pasará más rápido.
- Yo paso - Susana contestó con sequedad mientras se ponía en pie - ¿Te vienes "Machi"?
- ¿Están tus padres en casa? - él la miró de reojo mientras apagaba el cigarrillo en la suela del zapato.
- Ahora mismo no lo sé, pero hoy comerán con sus amigos, para variar.
- Entonces me quedo, no me gustan las sorpresas - contestó con el mismo tono que ella.

Susana encogió los hombros con desinterés y después de dejar sobre la mesa el dinero de su consumición, se marchó sin despedirse. Al ver que nadie dijo nada al respecto, Clara supuso que esa reacción era muy habitual en ella. [...]


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