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martes, 1 de julio de 2014

Desafío Literario.

XL

Cómo explicar lo que siento cuando me enfrento al papel en blanco.
Ocasionalmente, mis musas me abandonan, me dejan sola.
No me dejo vencer con facilidad pues mi meta está en lo alto.

Numerosos son los retos y encuentro más derrotas que logros.
Encontrando formas de avanzar, obviando aquello que me asola.
Objetivo marcado, aplanar el camino de todo escollo.

Con más ilusión que convicción, me dispongo a plasmar mi idea.
Unificando los sentimientos entre versos y palabras.
Tácitamente doy forma a todo lo que mi mente planea.

Recorro kilómetros de tinta narrando historias, vivencias.
Encauzando el destino de personajes a los que di vida.
No hay forma de parar, debo llegar al final con diligencia.

El final está en mi cabeza pero aún falta para llegar.
Obstinada y tenaz, con ojos vidriosos por falta de sueño.
Inevitable momento, el punto final debo ya agregar.

Nuevo reto al que me enfrento, saber el veredicto final.
Diversas opiniones me esperan, pero ya estoy preparada.
Impaciente espero que mi pasión al fin sea algo oficial



jueves, 19 de septiembre de 2013

Convicto (A Miguel Hernández)

XXXIX

Convicto ataviado con ropajes sucios y raídos,
tus manos encalladas y miembros entumecidos.
caminas con hombros caídos y mirada cansada.
tambalea el coraje abatido y  alma sepultada.

Convicto de piel curtida por la cruenta batalla
con el estómago vacío y tu pelo una maraña.
Te dieron un jergón de paja y calzado de esparto.
vencedor o vencido, y tú perdiste en el reparto

Convicto, fuiste arrastrado hacia la negra suerte.
muda la voz del soldado, no del poeta la mente.
vencedores usurpadores doblegan a los vencidos
actuaron sin piedad ni cuartel, ese es el cometido.

Convicto que a muerte ellos quisieron condenarte
pues con pluma y tinta a versos los desangraste
Una carta mitigó la suerte pero alargó la agonía.
Enfermaste al pensar en la miseria de tu familia.

Convicto, ya oyes la llamada de la Dama Oscura.
le ruegas que te lleve junto a tu amigo de Granada.
Pues de otros ya sabes que quedaron exiliados
y maldices el día que quisiste haber regresado.

Convicto, que finalmente se jactaron de tu agonía.
creyeron que ni un recuerdo serás, pero fue un error
no se puede borrar las huellas del poeta tras la muerte
pues sus pasos son guía para otros. Ayer, hoy y siempre.


domingo, 23 de junio de 2013

Efímera

XXXVIII

Pensé que sería un eslabón más,
una pieza que completaba el puzzle,
el complemento que formaba un todo,
alguien que podrían necesitar.

Nunca fue como creí, pues soy nada.

Las risas que conmigo compartían,
las lágrimas que buscaban consuelo,
los suspiros que en mí provocaban,
los abrazos que di, sin pedir nada.

Fue todo un espejismo, pues soy nada.

Dancé al ritmo que no correspondía,
adaptándome a corrientes distintas,
aceptando todas sus diferencias,
pensando que algo yo les aportaba.

Nunca fue como creí, pues soy nada.

Me llamaban, creí que me querían,
me sentí incluida, que me aceptaban,
que mi compañía, cerraba el círculo,
que de la baída, era el cuarto pilar.

Hoy todo está aclarado, pues soy nada.

La venda de los ojos se me cayó,
miré por mí misma por vez primera,
solo me rodeaba una quimera,
fue cuando mi corazón se partió.

Mi interior se fragmentó, pues soy nada.

Marcharé en silencio y sin decir nada,
pues dudo que denoten mi partida,
Sé que ellas nunca me necesitaron,
aunque sin ellas, me siento vacía.

Pero no importa nada, pues soy nada.

Los recuerdos desaparecerán,
al igual que hace la espuma marina.
Como un momento hermoso, pero efímero,
para mí fue un todo, es lo que me quedo.

Me olvidarán muy pronto, pues soy nada.


lunes, 10 de junio de 2013

La promesa

XXXVII

Lo siento pero he de partir, mi vida,
aquí nada puedo hacer más por ti
me vencieron, mi lucha llegó al fin.
pero siempre mi alma a ti, estará unida.

Pensaré en la estrella que te ilumina,
la que velará tus sueños por mí,
Recuerda esto, yo siempre estaré en ti,
Cuando pueda, emprenderé la venida.

Lloraré por ti, más no tengo opción,
el mal viene y de ti lo alejaré.
Ofrenda doy, será mi corazón.

No será para siempre, volveré
cuando asegure tu alimentación,
con pan y leche junto a ti estaré.

martes, 28 de mayo de 2013

Pudo ser y no fue

XXXVI

Pude ver el cielo abrirse para mí, 
sentir la grandeza, la eternidad,
la calidez de su Astro sobre mi piel,
la inmensidad del infinito placer.

Pude sentir ser ángel y así volar,
extender alas de cera y despegar,
desprenderme de la cruel realidad,
todo cuanto yo anhelaba vislumbré.

Pude alcanzar mi sino y no pudo ser,
la cruenta realidad me despertó,
mis alas de cera al Sol se derritieron,
cayendo de ellos, despojos de mis sueños.

Pude sentir la victoria en mi destino,
pero fue otro sueño del que desperté,
caí desplomada de nuevo en el barro,
mi deseo en mil fragmentos estalló.

Pudo ser mi destino pero no fue,
recojo los pedazos de mi fracaso,
son ahora, escombros y desilusión,
El cielo se cerró, pudo ser y no fue.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Tierra (A Federico G. Lorca)

XXXV

Tierra, tan solo tierra.

De granate tú quedaste impregnada,
absorbiste su aroma mortal,
no quieres esa vida que aún queda,
callas así la gesta medieval.

Tierra, tan solo tierra.

Inerte como tú, sobre ti, él cae,
le recibes cubriendo su piel,
rozas sus labios con sabor a hiel,
amas ese olor a muerte que te atrae.

Tierra, tan solo tierra.

Desprecias esa afrenta cometida,
pero no te importa la razón,
quien a ti va, no le das opción,
presos en tu morada, no cabe huida.

Tierra, tan solo tierra.

¿No te importa lo que sobre ti ocurre?
¿No te conmueven los lamentos?
¿No sientes el odio en el aire?
No, claro que no, porque tan solo eres...

Tierra, tan solo tierra.

domingo, 12 de mayo de 2013

¿Quién?

XXXIV

Cuando es el poeta quien llora,
Cuando la salina quema su piel,
Cuando la tristeza le domina.
¿Quién sus lágrimas secará?

Cuando muda quede su garganta,
Cuando se seque la tinta de su pluma,
Cuando no le quede más papel,
¿Quién un verso por él escribirá ?

Cuando no encuentre la luna,
Cuando se marche la inspiración,
Cuando su don preciado se pudra,
¿Quién en busca de musas irá?

Cuando el tiempo pase impasible,
Cuando los eones caven su final,
Cuando siquiera su recuerdo quede,
¿Quién un poema le dedicará?

domingo, 14 de abril de 2013

Maleficio (Dislate)


XXXIII


Frágil y temerosa
es como me sentí.
Pequeña colibrí,
peremne como rosa

Plenilunio y hechizo
hasta ellos acudí.
pedían algo de mí,
como prenda, mi rizo

Las sombras elevaron
a mi ánima hasta el cielo
desmembrando así mi ego,
desnuda me dejaron.

Busqué en los elementos
ofrendas del conjuro
de aire y tierra, lo oscuro
del fuego, los tormentos

Completaré así el culto
caeré entre las olas
conseguiré las bolas
del Rey-Demonio Pulpo

¿Qué me hizo diferente?
¿Tierra, aire, fuego o agua?.
¿Mi ego cambió, soy Cegua?.
¿Será esto permanente?

martes, 2 de abril de 2013

El Cacique

XXXII

Alzó la vista el Cacique,
en busca de una respuesta,
pues la fortuna es opuesta,
y le supone que abdique.

Sólo emprendió ese camino,
Manos y pies de equipaje,
y remendará ese  ultraje,
para así alcanzar su sino.

Su mundo, de tierra y cielo,
ante él  se desmoronaba,
pero el coraje se armaba,
y fortaleció así su ego.

Se oyó el grañir del halcón,
interpretó su mensaje,
aún quedaba coraje,
latiendo en su corazón.

Ante él emergió una puerta,
que dudaba  atravesar,
pues todo ya iba acabar,
la venganza, quedó muerta.

Elixir presentado en vino,
con sus ansias satisfechas,
el sosiego apagó mechas,
regresó a su lugar con tino.

Volvió al hogar el Cacique.
Demostrando así al poblado,
que por Natura fue honrado,
sin que nadie le critique.

sábado, 2 de marzo de 2013

Frustración

XXXI

Crispados se quedaron los nervios/
Al gritar al viento con voz muda/
Garganta quebrada por los egos/
Un ánima en pena, que se acuna/
Extinguidos ya todos los tiempos/
Nítida se esfuma la voz que aúlla/

Tormento pasado que regresa/
¡Oh ruin, márchate, aléjate de mí!/
Lava destructora que me apresa/
¡Oh ruin, márchate, aléjate de mí!/

Quiero yo renacer como ave Fénix/
Urdir yo misma el manto del sino/
Empezar, y que todos lo vieseis/

Seré fuerte ante lo que me espera/
Encontraré mi sino como sea/

Más oíd, no pienso marchar nunca más/
Estoy aquí, no me echaré hacia atrás/
No temo, no me escondo, no lo haré/
Esperaré tu llegada, aquí estoy/
Afrenta que resolveremos hoy/

Armas cogemos. Yo, la palabra/
Don nato de las almas en calma/
Olvido y pesar, tu arma macabra/
Silencio y mutismo, invaden mi alma/

Miedo, de mí raudo se apodera/
Afonía tengo, no puedo hablar/
Negando lo evidente al mirarte/
Oscura reflexión me rodea/
Sutil súplica, no quieres mirar/

Jirones solo quedaron de mi ánima/
Única empresa tenía y fracasé/
Espectro del olvido, termina/
Rompe con aquello que no acabé/



lunes, 11 de febrero de 2013

Tormento

XXX

Mi alma se apaga y angustiada gime.
Se apagaron las luces del camino.
Ya no sé a donde conduce mi sino.
Me cierran las salidas y me oprime.

Mi alegría, como pago ella exige
La melancolía llega, a mí vino.
Por querer seguirla, mi estado arruino.
Sin albedrío mi vida, ella rige.

Lo que tengo, de mis manos escapa.
Quiero esconderme y dejar de sufrir.
Amargas lágrimas mi cuerpo empapa

Mi corazón me habla, lo oigo latir.
Una fuerza, en mi interior se destapa.
El valor llega y lo siento fluir.


sábado, 26 de enero de 2013

Aflicción

XXIX

Hoy está la luna misteriosa,
difuminada con su aurora,
aún así, constante brilla,
albergando en mí, melancolía.

¿Qué me miras, por qué me persigues?
¿No ves que te miro y no veo?
¿Miras mis ojos inundados?
¿Te ríes de mi mirar vacío?

Reina de la noche, ¡vete, apiádate!
Tu compañía duele, ¡márchate!
Mi alma ahora está naufragando.
Mis recuerdos ya me están matando.

¿Qué es lo que me dices que no te oigo?
¿No ves que no alzo la mirada?
¿Te estás riendo de mi desdicha?
¿Pero estás conmigo, tú enfadada?

Te lo suplico, déjame ir hoy,
quiero estar en la oscuridad,
puede que mañana te busque,
puede que mañana quiera hablar.


miércoles, 16 de enero de 2013

III Pecado capital. Avaricia


XXVIII

El buitre oscuro
sale de su nido,
busca carroña.

Así te pudras.
Así como eres.
Así te verán.

Nada mereces.
Nada ganaste.
Nada obtienes.

Vuelve atrás,
a tu oscuridad
No salgas más.

Así te pudras.
Así como eres.
Así te verán.


Nada mereces.
Nada ganaste.
Nada obtienes.

Codicia, avaricia,
es tu alimento,
así te atragantes,
con larga agonía

Así te pudras.
Así como eres.
Así te te verán.

Nada mereces.
Nada ganaste.
Nada obtienes.

Aquello que ansías,
querrás obtener...
Será tu condena.





jueves, 13 de diciembre de 2012

Requiem por una afrenta.

XXVII

Desde mi infierno miro hacia arriba,
Contemplando esa luz que por fin me ilumina.
Brilla, pero no me ciega ni me intimida.
¿Será esta la luz que salvará mi vida?

Mi ánima quedó muerta, la fulminaron.
Malditos cobardes, viles y macabros.
Lo que un día fui, solo quedan despojos.
Jirones, miedo y horror, eso quedó.

Los espectros del pasado me visitan,
Cicatrices que nunca se borrarán.
Como óleo usan uñas que en mi piel se clavan.
Pintando en mi memoria aquel vil momento.

Nada de mi ser anterior ya quedaba,
Era un ánima en pena, olvidé reír.
Y mi fuerza vital ya me abandonaba.
No me importa, pues no sentía ya nada.

Manto de grana, de mis manos brotaban.
Lo extendí para darle la bienvenida,
a esa Dama Oscura, que al fin me encontró.
Llegó el momento, me dispuse a marchar.

Huesuda mano que ante mí se extendía.
Quise aceptarla pero me rechazó.
Ella supo que este no era mi momento.
Ignoró el ruego y en silencio partió.

Desde el espejo, mi otro yo me miraba.
Me preguntó por qué me dejé vencer.
Si además de arrancarme mi voluntad.
Les doy lo que no se pudieron llevar.

No quiero ser un reo de mis temores.
Con sumo cuidado comienzo a zurcir.
Los pedazos raídos que de mí aún quedan.
¡Lo conseguiré, seré como antes fui!

El tiempo que tarde no importa, no hay prisa.
Ya lo he decidido, no desistiré.
Volveré a sonreír, seré la que fui.
Y esos recuerdos no me dañarán más.

Desde mi infierno miro hacia arriba,
Contemplando esa luz que por fin me ilumina.
Brilla, pero no me ciega ni me intimida.
¿Será esta la luz que salvará mi vida?


domingo, 18 de noviembre de 2012

No es un adiós (Acróstico)

XXVI

¿Por qué te marchaste, mi amor?
Aquí dejaste sentimientos
Recuerdos que tienen calor.
Atesorando esos momentos.

Mantuviste una cruenta lucha,
Asumiendo la eternidad,
Niegas todo cuanto se escucha,
Rogando otra oportunidad.

Imaginaste una familia,
Queriendo a un pequeño príncipe,
Unido a ti te reconcilia.
Esperas que seas partícipe.

Cariño, tengo en ti, ilusión,
Olvida esta cruel soledad,
¿No sientes aquí mi pasión?
Adiviné oír tu corazón.

Me regalaste un gran tesoro
Ofreciendo con solemnidad
Recuerdos de tiempos de oro
Dormida estoy con tranquilidad

Estoy contigo, hay esperanza.
Revives en mi alma y corazón
Otear puedo sin tardanza
Silenciando toda razón.

Amarte puedo día a día,
Riendo hasta la saciedad,
Ignorando lo que sabía,
Olvidando la soledad.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Un beso robado

XXV

Oscura estaba la noche serena,
Fieles amigos, pasean los dos,
Sobre tu hombro descargaba mi pena,
Tú con susurros, sosiegas mi voz.

Como buenos amigos y solo eso,
Ambos mudos y fieles confidentes,
De secretos, compartimos el peso,
De penas y tristezas penitentes.

Nos quedamos un segundo en silencio,
Porque nuestras miradas se cruzaron,
Con temor y arriesgándote al desprecio,
Tus labios sobre los míos, se posaron.

Todo pasó en un segundo, solo uno,
Confusa, mi coraje se desplomó,
Con rabia te acusé de inoportuno,
Un acto que a la amistad confundió

Pétrea quedó mi alma y se quebraba,
Cuando una lágrima yo derramé,
Al pensar y sentir que traicionaba,
Al amor que un segundo yo olvidé.

Confuso estabas, sin saber qué hacer,
A ti, me mantuviste aferrada,
Entonces comenzaste a comprender,
Que la amistad quedó sentenciada,

La cordura volvió de nuevo a mi ser,
Pero muda se quedó mi garganta,
La grana tiñó mi pálida tez,
Ahora tu presencia a mí, me espanta.

Supimos que la amistad quedó atrás,
Buscaste agobiado algo que decir,
No podía oír, me quería marchar,
Con gran tristeza, me dejaste partir.

Me separé de ti, llorando y triste,
No podía en absoluto entender,
Que por un impulso tonto quisiste,
Una hermosa y fiel amistad perder.

Tu interior se partió y sentiste frío,
Te quedaste sólo y algo apenado,
Todo tu interior se quedó vacío,
Sabías que solo fue un beso robado.

lunes, 16 de julio de 2012

Anhelo

XXIV

Palabras arrastradas por los vientos.
Se estrellan contra muros de rencor.
Agonizan sueños, hoy son tormentos.
Grilletes que me causan gran dolor.

Mas gritaré desde mi corazón.
Me estrellaré contra el muro para huir.
Y soñaré con mi única razón.
De venganza tengo la sangre a fluir.

Agónico lamento, pido ayuda.
Pues sola no estoy en la oscuridad.
¿Quien vive, hay quien comparta mi locura?.
¿Habrá quien recuerde la lealtad?.

Todos unidos contra la opresión.
Contra él los anhelos abalanzad.
Y venceremos, somos la razón.
Hallaremos la ansiada libertad.

martes, 28 de febrero de 2012

Azabache

XXIII

Azabache cabello,
que anula mi sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

La penumbra que me rodea,
oscuridad que me conforta,
dichoso soy a mi manera,
la satisfacción que me aporta.

Azabache cabello,
que anula mi sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

Enlazado tu cuerpo al mío,
piernas y brazos aferrados,
haciendo de tu ser mi cinto,
mi albedrío a ti aprisionado.

Azabache cabello,
que anula mi sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

Ligero respirar procesas,
marcando así, pauta melódica,
con temores que tú en mí cesas,
creando una danza metódica.

Azabache cabello,
que anula mi sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

Aspiro con ansia tu aroma,
olor que causan embriaguez,
cordura por ti se desploma,
ciego quedó al mirar tu tez.

Azabache cabello,
que anula mi sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

Ligero respirar procesas,
marcando así pauta melódica,
con temores que tú en mí cesas,
creando una danza metódica.

Azabache cabello,
que anula mi sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

Tibio es tu cuerpo de sirena,
calidez que mi ánima siente.
Orgullo en mí verte serena,
haces de mí un hombre valiente.

Azabache cabello,
que anula mis sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

Aquí estás, dormida y tranquila,
cual gatita y sus ronroneos,
por ti entregaría mi vida,
yo te daría el mundo entero.

Azabache cabello,
que anula mi sentido,
mío el tesoro bello,
que hace sentirme vivo.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La muerte de Gea


XXII


Guerrero que miraste a los cielos,
viste que se tornó opaco y gris,
perdiste el aliento, adivinaste el fin,
batalla perdida, llegan los miedos.

Gea llora, es la diosa desterrada,
perdió su vitalidad, perdió lozanía,
nadie percibe su letal agonía,
la diosa vital perece, está acabada.

Guerrero que creciste en la selva,
aprendiste a escuchar a los árboles,
Natura y vida fueron tus cánones,
hasta hoy tu vida se mostró serena.

Gea, observas al guerrero abatido,
ayudarlo no puedes pues no llegas,
su llanto y pesar a los cielos elevas,
con tristeza le ves marchar vencido.

Guerrero, caminas por sendero árido,
antaño fue fértil, próspero e infinito,
impotente al conocer el gran delito,
mutilado tu alma, el coraje ha huido.

Gea, madre tierra, diosa de la vida,
tu cuerpo se torna frío y pétreo,
expulsada de tu reino cual vil  reo,
sólo cimientos quedan de tu baída.

Guerrero que osaste mirar atrás,
árido y yermo lugar contemplaste,
lágrimas de dolor derramaste,
lo que desapareció, no volverá jamás.

Gea muere lentamente, agoniza su vida,
con rabia, desdén y ambición la hirieron,
sus verdugos, al poder sucumbieron,
lamento, pesar y tristeza ella transpira.

Guerrero desterrado, lloras a la diosa,
luchaste por ella y te derrotaron,
natura, vida... todo desolaron,
cordura, fue tu arma poderosa.

Gea, lo suplico, resquebraja la desidia,
perdónales, olvidaron la lección,
perdónales el mutismo, la omisión,
sordos, ciegos y mudos, crearon la insidia.


Edición audiovisual creada por Jesús Vera:
http://www.youtube.com/watch?v=sBX0wApGrwQ&feature=youtu.be

lunes, 28 de noviembre de 2011

La Castañera

                   XXI.

Y el frío al fin llegó a mi Sevilla,
el azahar del naranjo marchó,
la dama de noche al fin se durmió,
falta de fuerza y vigor, el Sol brilla.

Y el frío al fin llegó a mi Sevilla,
la castañera sonriente miró,
una bien calentita me ofreció,
sonriente, quiso ofrecer una silla.

Y junto a su vera, me calenté,
sonreía mientras ella cantaba,
sutil nostalgia, en su voz yo noté.

Viejas historias de amor me narraba,
a la luz del fuego, me enamoré,
mientras la primavera, yo esperaba.